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Resumen:
El potencial económico del reciclaje de los residuos sólidos
en Costa Rica se es considerablemente alto. El país tiene
la oportunidad de generar US$ 146 millones por año al implementar
una política de recolección selectiva y reciclaje
de sus residuos sólidos domésticos urbanos. Con esa
fuente de divisas se podrían generar más de 77 mil
empleos directos y otros 10 mil indirectos ¡Un buen negocio
que está yendo a la basura!
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El mundo cambió mucho después de la Revolución
Industrial, a finales del siglo XVIII, y uno de los cambios negativos
de ese fenómeno económico es, sin duda el registro
record de la generación de basura, en gran medida debida
a los empaques. A partir de ese periodo, se cambió el sistema
de producir y consumir cosas, pasándose a una economía
intensa y en expansión; un enorme dominio tecnológico,
cuyo objetivo es la maximización del resultado y la minimización
de los costos. Este nuevo modelo propició una mejor calidad
y un alargamiento de las expectativas de vida del ser humano. No
obstante, trajo y sigue trayendo consecuencias al medio ambiente
cuyos efectos reales no han sido totalmente advertidos, no conocemos
las consecuencias en la vida futura del planeta tierra. Es importante
resaltar que ese modelo no atiende a todos de manera igualitaria
y que sus diferencias favorecen el aumento de la pobreza y precarización
en todo el mundo. Si cada ser humano consumiera en la misma proporción
que un estadounidense o un europeo, necesitaríamos tres planetas
Tierra para generar materia prima, energía y alimentos para
acomodar a toda la población mundial. Se nota por lo tanto,
que es un modelo excluyente por su propia naturaleza.
Hoy los seres humanos producen, según la
ONU, más de medio kilo de basura por día ¿Adónde
será que están siendo enviados todos esos residuos
orgánicos e inorgánicos? La respuesta es simple: están
siendo botados en las ciudades, carreteras, periferias, calles,
ríos y mares de todos los continentes, principalmente los
que se encuentran en desarrollo y que terminan depositando más
del 70% de sus residuos en basureros y zanjas, sin control o cualquier
saneamiento básico. Esa situación es inadmisible,
debido a que los recursos naturales son finitos y que necesitamos
reutilizarlos por medio de una política de recolección
selectiva y reciclaje.
Cuando se aplica la recolección selectiva
y el reciclaje de los residuos sólidos urbanos, se verifica
que esa actividad es económicamente viable y puede generar
rentabilidad e inclusión social a millones de personas en
todo el mundo. Este artículo sigue ese camino, cuando trata
específicamente de la viabilidad económica del reciclaje
de los residuos sólidos de Costa Rica, mostrando lo mucho
que el país puede economizar y ganar, seleccionando y reciclando
sus residuos domésticos, además de generar empleo
y renta a millares de costarricenses.
Costa Rica cuenta hoy con cuatro millones y medio
de habitantes, con un PIB de 40 billones de dólares y una
renta per capita de 10 mil dólares. Muchos países
de América Latina desearían tener semejantes números
sociales y económicos. Sin embargo, el país no cuenta
con una política eficiente de gestión de sus residuos
domésticos, ya que se estima que se reciclan menos del 8%
del total de los producidos anualmente.
En Costa Rica, la generación per cápita
de producción de residuos domésticos es de 0,55 kilos
por día (valor estimado). A la hora de evaluar el potencial
económico de la producción de residuos, es muy importante
conocer ese valor con un alto grado de certeza científica,
así como la composición media de la basura y el índice
de reciclaje que aún están en fase de investigación
y definición por instituciones públicas y organizaciones
vinculadas al medio ambiente; por tanto, los números posteriores
son estimaciones que pueden contener un margen de error superior
o menor al 10%, hecho que no invalida sus resultados.
Cuando se aplica el software VERDES (programa que
calcula la viabilidad económica del reciclaje de los residuos
sólidos urbanos), con los números de la población
de Costa Rica, así como los demás indicativos vinculados
a los residuos urbanos del país, tenemos: la generación
total tan sólo de residuos domésticos por día
de 2.475 toneladas o 74.250 por mes, siendo que, de ese total, 35%,
o sea, 26.514 toneladas mensuales de residuos secos pueden ser seleccionados
y reciclados, y cuyo precio promedio en el mercado por tonelada
está en US$ 71, con el potencial de llegar a US$ 150 (como
ya se practica en muchos países de América del Sur).
Esas toneladas, si fuesen vendidas, pueden generar potencialmente
más de US$ 1,8 millones por mes y, aproximadamente, 9.412
empleos de US$ 200 de sueldo, si fuese aplicada una política
de recolección selectiva y aprovechamiento de los residuos
secos en todo el país.
Considerando la economía de los recursos
en materia prima y energía eléctrica, los números
de reciclaje de Costa Rica son aún más atractivos
económicamente. La economía posible por mes es de
US$ 15,5 millones, pudiendo generar 77 mil empleos de US$ 200, no
obstante, de ese potencial los costarricenses están aprovechando
solamente el 21%, en promedio, generando 17 mil empleos, cuando
podrían estar generando casi cinco veces más, con
la recolección selectiva y reciclaje de los residuos domésticos.
No estamos considerando en esos datos los residuos sólidos
orgánicos y los escombros que también podrían
generar empleo y renta, si fuesen debidamente tratados como materia
prima para ser reutilizada.
La práctica de la recolección selectiva
y del reciclaje con asociaciones o cooperativas se está volviendo
una política casi universalista de la contemporaneidad. Muchos
países, a través de sus gobiernos e instituciones,
están incentivando la creación y fomento de centros
de selección para alargar la vida útil de los rellenos
sanitarios, con políticas de generación de empleo
y renta a millones de excluidos en todo el mundo. Esa es una alternativa
viable, si está acompañada de una política
de capacitación e incentivo a un sistema de trabajo que contemple
la producción en escala, con gestión eficiente, buscando
la autogestión y sostenibilidad económica y política.
Pero, aún así, estamos lejos de resolver
el problema de la generación de los residuos en el planeta.
Continuamos apenas trabajando en los efectos y no en las causas.
Comenzaremos a resolver parte del problema adoptando un nuevo modelo
de consumo de bienes y productos, junto con la adopción de
una nueva gestión mercadológica, privilegiando al
medio ambiente y no el marketing como alternativa a la venta y al
consumo. Pero eso aún está lejos de la realidad de
la economía capitalista; es más fácil reciclar
este artículo que la propuesta que contiene. |
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